Las mascotas viven vidas relativamente cortas. Y para muchos de los que las amamos, su muerte puede afectarnos tanto o más que la de ciertos familiares o amigos. Sin duda, son muy pocos los que no son tocados por la muerte de un animal doméstico. Los animalitos simbolizan diferentes cosas en cada uno de nosotros: pueden ser el niño que todavía no hemos concebido, o quizás el que todos llevamos dentro; puede reflejar al compañero o al padre ideal, siempre fiel, paciente, que nos da la bienvenida al llegar a casa y nos ama incondicionalmente. Es como un amigo y un hermano al mismo tiempo. Nos refleja a nosotros mismos, al incorporar nuestras actitudes negativas y positivas. Un mismo animal puede ser todo esto al mismo tiempo, dependiendo del día y de la persona con que trate.
Su pérdida puede dejar un enorme vacío, el cual puede ser tan grande como el que se siente con la muerte de un amigo humano o de un familiar; es una cosa para la que la mayoría de la gente no está preparada o no quiere estarlo. Se dice que San Francisco de Asís (conocido como el patrono y protector de los animales), respetaba y quería a los animales por el solo hecho de ser hijos de Dios y de venir del Creador.
Artículo completo
Artículo completo
No hay comentarios:
Publicar un comentario